Mientras el legislativo y ejecutivo se encuentra en constante riña política, el sur del Perú sufre de sequía prolongada, generando cuantiosas pérdidas en la agricultura y la ganadería. Arequipa y Puno son las regiones más afectadas por la falta de aguas, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria de esta zona del país. Con la declaratoria de ‘estado de emergencia’ el gobierno busca mitigar los daños ocasionados.










